Voces de Almas Viejas: Primera Lectura de Poesía en el Monumento a la Revolución, CDMX

Hay lugares que ya tienen voz propia. El Monumento a la Revolución es uno de ellos — un espacio donde la historia pesa, donde el aire carga con algo que no se puede nombrar fácilmente pero que se siente en cuanto uno se para frente a él. Que Almas Viejas Editorial haya elegido ese lugar para su primera lectura pública no fue casualidad. Fue una declaración de principios: la poesía no vive en las salas de los iniciados, no pertenece a los festivales de cuota ni a los círculos académicos que deciden quién merece ser leído. La poesía vive en los lugares donde pasa la gente. Y si hay que llevarla hasta ahí, Almas Viejas la lleva.

El 30 de octubre de 2025, en la Isla Hundida Izquierda Inferior del Monumento a la Revolución, se realizó la primera edición de Voces de Almas Viejas: una lectura de poesía organizada por Almas Viejas Editorial con el apoyo de la Secretaría de Cultura, la Secretaría de Turismo y el Gobierno de la Ciudad de México. Entrada libre. Sin requisitos. Sin filtros de ningún tipo más que el deseo de escuchar.

Por qué este evento existe

Voces de Almas Viejas nació como extensión natural del Certamen Literario Poesía Postal. Desde su primera convocatoria, el certamen había demostrado algo que Almas Viejas ya sospechaba: hay cientos de personas escribiendo poesía en este idioma, desde distintos países, distintas edades y distintas realidades, que nunca han tenido un espacio formal donde compartir su trabajo. El certamen les da publicación. Pero una antología impresa, por sí sola, llega hasta donde llega. La lectura en voz alta es otra cosa — es presencia, es cuerpo, es el poema encontrando al lector en tiempo real.

La idea fue simple: invitar a los poetas seleccionados en el certamen a leer su obra frente a público abierto, en un espacio representativo de la Ciudad de México, con el respaldo institucional necesario para hacerlo con dignidad. Sin cobrarles nada. Sin pedirles currículum. Solo su voz y su texto.

Eso también es una postura política. Almas Viejas no cree en los premios que exigen trayectoria para participar, ni en los espacios que confunden el elitismo con la calidad. Cree que una voz emergente merece el mismo escenario que cualquier otra. Y el Monumento a la Revolución, en vísperas del Día de Muertos, era exactamente el escenario que esa primera noche merecía.

El espacio y el montaje

La Secretaría de Turismo aportó el material de decoración: 100 macetas de cempasúchil, 18 manojos de flor, dos guirnaldas colgantes, helechos y veladoras de pila. La Secretaría de Cultura proveyó el audio y el templete. El Gobierno de la Ciudad de México otorgó el permiso para usar el espacio de forma gratuita. La inversión directa de Almas Viejas fue mínima — sillas rentadas, gasolina para el generador — porque el proyecto se construyó sobre colaboración institucional real, no sobre presupuesto propio.

El resultado fue un espacio de 338 metros cuadrados transformado en un recinto poético improvisado pero cargado de intención. Flores de muertos, veladoras, el monumento de fondo y la noche cayendo sobre la Ciudad de México mientras una docena de poetas se turnaban frente al micrófono.

La noche no estuvo exenta de imprevistos. El audio llegó con más de una hora de retraso por un problema técnico con el operador asignado por la Secretaría de Cultura, lo que obligó a iniciar el evento 40 minutos después de lo planeado y redujo los tiempos de cada bloque. El primer grupo de poetas leyó sin micrófono — el público de las primeras filas escuchó, los demás no tanto. Cuando Gosp Villegas, director de cine y colaborador del proyecto, llegó de emergencia y resolvió el problema de sonido en diez minutos, se tomó la decisión de darle al primer grupo una segunda oportunidad al cierre del programa. Nadie se fue sin ser escuchado como merecía.

Eso también fue parte del aprendizaje de esa primera noche.

Los poetas que leyeron

El programa incluyó tres bloques de lectura. Participaron poetas seleccionados del certamen: Aldo Santiago González Salvador, Nataly García Pinedo, Ariatna Sinaí Reta Navarrete, Nohemí Juárez Valverde, Maya Fátima Bravo Hernández y Ariel Guadarrama Chaparro — voces que llegaron al evento directamente desde las páginas de la primera y segunda antología de Poesía Postal, escritores que semanas antes habían enviado su texto desde distintas ciudades del país y que esa noche lo leyeron en voz alta frente a más de cien personas.

Como invitados especiales participaron Luna Sofía Laurean García, América Guadalupe Trejo Pineda, Alan Edibray Pérez Medina, Antar Sartoris, Héctor Mauricio Romero Valdés Maldonado y Sergio F. Mendoza (Poeta Hambriento), director general de Almas Viejas Editorial, quien abrió y cerró el evento y leyó en el último bloque de la noche.

La coordinación general y logística estuvo a cargo de Ariel Guadarrama Chaparro, directora de coordinación de eventos culturales de la editorial.

Lo que significó el respaldo institucional

Que la Secretaría de Cultura, la Secretaría de Turismo y el Gobierno de la Ciudad de México hayan respaldado este evento no es un dato menor. Almas Viejas Editorial es un proyecto independiente, fundado desde Chihuahua, sin el músculo financiero de las grandes casas editoriales. Conseguir ese tipo de colaboración institucional para la primera edición de un evento nuevo significó que el proyecto ya tenía peso propio — que las instituciones vieron en él algo que valía la pena apoyar.

No fue patrocinio en el sentido comercial. Fue colaboración: cada dependencia aportó lo que podía — espacio, materiales, difusión — y Almas Viejas aportó la curaduría, la gestión y la visión. El resultado fue un evento que no le costó a nadie lo que no podía dar, y que llegó a quien no hubiera llegado de otra manera.

Impacto y alcance

Asistieron 120 personas al inicio del evento y 80 al cierre — una noche de entre semana, a cielo abierto, en octubre. Al terminar las lecturas, el público se aglomeró alrededor del director para fotografías, lo que dificultó la entrega de reconocimientos a los participantes y terminó de confirmar algo que ya era evidente desde que comenzó el primer bloque: la gente quería estar ahí.

La publicación del evento en redes sociales — en colaboración entre las cuentas de la Secretaría de Cultura, Secretaría de Turismo, Almas Viejas Editorial y la cuenta personal del director — alcanzó más de 106,000 visualizaciones en Instagram, 1,386 me gusta, 94 comentarios y 79 compartidos. Fue la primera vez que un evento de Almas Viejas llegaba a esa escala de difusión digital.

Voces de Almas Viejas nació esa noche como lo que siempre quiso ser: un espacio donde los escritores emergentes no tienen que pedir permiso para existir. La siguiente edición ya estaba en camino.